Incontinencia Pigmenti

Incontinentia pigmenti

Autores | Contacto


Bárbara Alonso1, Lucía Nicola2, Marisa Hernández 3, Carla Trila4, Alejandra Abeldaño.5

1 Médica residente

2 Jefa de residentes

3 Médica dermatopediatra

4Médica dermatopatóloga

5Jefa de Unidad de Dermatología

Hospital General de Agudos Dr. Cosme Argerich, Pi y Margall 750, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

Contacto del autor: Bárbara Alonso

Cabello 3652 10 H, Capital Federal, Argentina. CP: 1425

Email: barby_alonso@hotmail.com

Conflictos de interés: los autores declaran que no existen conflictos de interés.

Dermatol. Pediátr. Latinoam. (En línea). 2019; 14 (1):12 – 21.

Resumen | Palabras Claves


RESUMEN

La incontinencia pigmenti es una genodermatosis poco frecuente, de herencia dominante ligada al X, que se caracteriza por la presencia de lesiones cutáneas típicas que pueden asociarse con afectación de otros tejidos derivados del neuroectodermo.  Es una enfermedad potencialmente grave, que requiere un diagnóstico precoz y un seguimiento multidisciplinario de por vida.

Se presenta el caso de un paciente de sexo femenino de 6 días de vida con diagnóstico clínico y anatomopatológico de incontinencia pigmenti.

Palabras clave: genodermatosis, incontinencia pigmenti.

ABSTRACT

Incontinentia pigmenti is a rare, X-linked dominant genodermatosis, characterized by the presence of typical skin lesions that may be associated with involvement of other tissues derived from neuroectoderm. It is a potentially serious disease that requires early diagnosis and a multidisciplinary life-long follow up.

We report the case of a 6 day old female with a clinical and anatomopathological diagnosis of incontinencia pigmenti.

Keywords: genodermatoses, incontinentia pigmenti.

Artículo | Referencias


Caso clínico

Se recibió en el servicio de Dermatología a una recién nacida de 6 días de vida, de término, con peso adecuado para la edad gestacional, con control prenatal adecuado.  El motivo de consulta fue la presencia de lesiones vesiculosas en pierna derecha presentes desde las 48 horas de vida, sin compromiso de otros órganos. Al examen físico presentó lesiones vesico-ampollares con una base eritematosa, de distribución lineal en la cara posterior de la pierna derecha con extensión a la cara interna del muslo (Foto 1). El estudio histopatológico informó epidermis con hiperqueratosis compacta leve, acantosis, áreas de espongiosis eosinofílica, degeneración vacuolar de la capa basal y disqueratosis.

En la dermis: infiltrado inflamatorio linfocitario con eosinófilos, de distribución intersticial y perivascular superficial de grado moderado y melanófagos en la dermis superficial, compatible con incontinencia pigmenti (Foto 2). Su madre no presentaba lesiones al exámen físico, negó compromiso de órganos e historia de abortos espontáneos.

Se descartó compromiso sistémico y se indicaron medidas generales de cuidado de la piel para prevenir sobreinfección bacteriana. Al año de vida la paciente no presentaba lesiones cutáneas.


FOTO 1.
Lesiones vésico-ampollares sobre una base eritematosa, de configuración lineal en cara posterior de pierna derecha.


FOTO 2.
Exámen histopatológico de piel: epidermis: hiperqueratosis compacta leve, acantosis, áreas de espongiosis eosinofílica, degeneración vacuolar de la capa basal y disqueratosis. Dermis: infiltrado inflamatorio linfocitario con eosinófilos, intersticial y perivascular superficial, de grado moderado y melanófagos en dermis superficial. (H&E, 10 X).

INTRODUCCIÓN

La incontinencia pigmenti (IP), también conocida como Síndrome de Bloch – Sulzberger, es una genodermatosis poco frecuente que afecta los tejidos derivados del neuroectodermo. Presenta lesiones características en piel que pueden asociarse con compromiso de dientes, ojos y sistema nervioso central, que determinan el pronóstico de la enfermedad.

COMENTARIOS

La incontinencia pigmenti es una enfermedad de herencia dominante ligada al X, que afecta en su mayoría a mujeres, ya que en general los pacientes masculinos mueren in utero1. La eventual supervivencia de los varones se debe a la existencia de un cromosoma X extra (Síndrome de Klinefelter), mutaciones somáticas tempranas o alelos hipomórficos.1,2

Esta enfermedad genética se debe a la mutación del gen IKBKG localizado en Xq28 que codifica a la proteína NEMO, ó (subunidad gamma del inhibidor del factor nuclear B quinasa), que interviene en la respuesta inflamatoria y la señalización de la apoptosis. Su mutación impide la activación de la vía de genes que incluye la síntesis de citoquinas y moléculas de adhesión y aumenta la susceptibilidad celular a la apoptosis.1-4 El mosaicismo funcional del cromosoma X afectado determina una importante variabilidad clínica.1-3

Si bien su prevalencia exacta se desconoce, se estima que existen más de 700 casos de IP a nivel mundial.1,3

El compromiso cutáneo ocurre en la mayoría de los pacientes con IP, y se caracteriza por lesiones auto-resolutivas y de carácter benigno que pueden asociarse con afectación de otros órganos.2,3 Las manifestaciones cutáneas son diagnósticas, comienzan en el nacimiento y evolucionan en 4 fases que pueden superponerse o pasar desapercibidas5 (Tabla 1).

Los diagnósticos diferenciales a plantear en la primera etapa son: epidermolisis ampollosa, penfigoide ampolloso, impétigo ampolloso, candidiasis neonatal, sífilis congénita o lesiones herpéticas.8 En la etapa verrugosa se debe realizar diagnóstico diferencial con nevos epidérmicos y en la tercera fase con mosaicismos pigmentarios.2

Las manifestaciones extracutáneas más frecuentes son las anormalidades dentarias, de carácter definitivo y presentes en aproximadamente el 80% de los pacientes.1,5 Compromete dientes temporarios y definitivos, pueden desarrollar anodoncia, dientes cónicos, retraso en la erupción dentaria y aumento de la incidencia de caries.1,7 A nivel ocular pueden presentar alteraciones vasculares en la retina, cataratas, uveítis, estrabismo, nistagmus y errores de refracción, aunque la visión es normal en la mayoría de los pacientes.4,5 El 30% de los pacientes presenta compromiso neurológico, caracterizado por convulsiones, parálisis espástica, hemiparesia, retraso mental, encefalopatía y microcefalia.1,4,5 Otras anormalidades ectodérmicas incluyen: distrofia ungueal, alopecia, anormalidades esqueléticas y escoliosis.                                                             Existe un riesgo aumentado de presentar retinoblastoma, tumor de Wilms o leucemia mieloide aguda.2,9

El diagnóstico es clínico e histopatológico, el estudio genético se reserva para casos inciertos.1,5   En adultos suelen pasarse por alto las lesiones dérmicas ya que en general corresponden al cuarto estadío.10

El médico debe realizar anamnesis y examen físico de la madre y hermanas del paciente en busca de lesiones cutáneas, dentarias y oftalmológicas, ya que su presencia apoya el diagnóstico y permite la detección de un nuevo caso.9

La madre de la paciente presentada negó abortos espontáneos y no se evidenciaron alteraciones al examen físico.

Los hallazgos histopatológicos varían según el estadio evolutivo de la enfermedad (Tabla 1).

En el laboratorio se puede evidenciar leucocitosis y eosinofilia, en el primer estadío cutáneo.1,2,7 Otros estudios complementarios a solicitar con el fin de descartar patología asociada incluyen: tomografía cerebral computada, resonancia magnética de cerebro, angiografía y electroencefalograma, este último en caso de convulsiones.1

No existe un tratamiento dermatológico específico ya que las lesiones son autorresolutivas.2,5

Es de crucial importancia el enfoque y seguimiento multidisciplinario precoz de estos pacientes ya que su pronóstico y calidad de vida depende del control de las manifestaciones extracutáneas.3,4

Se presentó el caso de una paciente, de sexo y edad característicos de ésta entidad, con presencia de lesiones cutáneas correspondientes al primer estadío de la enfermedad, sin compromiso sistémico.

Cabe destacar la importancia de realizar el estudio histopatológico para arribar al diagnóstico definitivo, dado el escaso número de lesiones en piel del caso presentado.

TABLA 1. Manifestaciones clínicas e histopatológicas de la incontinencia pigmenti.1,3, 5-7

   

Manifestaciones clínicas

Hallazgos histopatológicos
 

 

 

Primera etapa

(Eritematobullosa)

 

 

Aparece en las primeras semanas de vida.

Se caracteriza por la presencia de vesículas, ampollas y/o pústulas sobre base eritematosa que siguen una distribución lineal en miembros y circunferencial en tronco, respetan cara y línea media. En general resuelven completamente antes de los 4 meses de vida y pueden recurrir durante un cuadro febril, con menor gravedad que el inicial.

 

Dermatitis espongiótica con infiltrado de eosinófilos en epidermis, dermis y en vesículas intraepidérmicas, disqueratosis y vesículas en epidermis.

 

Segunda etapa

(Verrugosa)

Se caracteriza por lesiones verrugosas, presentes en su mayoría a nivel distal de miembros que desaparecen aproximadamente a los 6 meses de vida. Papilomatosis, hiperqueratosis, disqueratosis y melanófagos en dermis papilar, con persistencia de eosinófilos.
 

Tercera etapa

(Pigmentaria)

Aparece a los años de la fase anterior, presenta lesiones hiperpigmentadas que siguen las líneas de Blaschko, dispuestas en rayas y espirales en el tronco, axilas, ingles y pezones.

Se distribuyen en sitios diferentes de los afectados en la primera etapa, lo que descarta la posibilidad de ser postinflamatorias, resuelven en la adolescencia.

En dermis papilar se observa el depósito de melanina en los melanófagos. También pueden hallarse cuerpos coloides en dermis papilar, disqueratosis y degeneración vacuolar de la capa basal.
 

Cuarta etapa

(Atrófica)

En ocasiones pasa desapercibida, caracterizada por la presencia de alopecia regional y lesiones hipopigmentadas atróficas en los miembros inferiores.

 

Atrofia en epidermis, pérdida de las crestas epidérmicas y glándulas sudoríparas, reducción del número de melanocitos en capa basal y la presencia de cuerpos coloides en dermis superficial.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Berlin A. L., Paller A. S., Chan, L. S. Incontinentia pigmenti: a review and update on the molecular basis of pathophysiology. J Am Acad Dermatol. 2002; 47(2): 169-190.
  2. Helas I., Buján M. M., Crowe C., Solarz H., et ál. Incontinencia pigmentaria: presentación en madre e hija. Dermatol Argent. 2010; 16(2): 47-49.
  3. Alonso López P., Castrillo Bustamante S., Álvarez Mingorance P., Pedroso R., et ál. Incontinencia pigmenti. Presentación neonatal. Bol Pediatr 2006; 46: 46-50.
  4. Pacheco T. R., Levy M., Collyer J. C., De Parra N. P., et ál. Incontinentia pigmenti in male patients. J Am Acad Dermatol. 2006; 55(2): 251-255.
  5. Landy S. J., Donnai D. Incontinentia pigmenti (Bloch-Sulzberger syndrome). J Med Genet. 1993; 30(1): 53-59.
  6. Fusco F., Fimiani G., Tadini G., Ursini M. V. Clinical diagnosis of incontinentia pigmenti in a cohort of male patients. J Am Acad Dermatol. 2007; 56(2): 264-267.
  7. Nso Roca A. P., Baquero Artigao F., García Miguel M. J, Guerrero Vázquez. , et ál. Incontinentia pigmenti. Initial and long-term characteristics. An Pediatr (Barc). 2008; 68 (1): 9-12.
  8. Ugarte C., Villani M. E., Sánchez J., Sánchez G., et ál. Pustulosis neonatales. Arch. Argent. Dermatol. 2015; 65(4): 128-132.
  9. Sahn E. E., Davidson L. S. Incontinentia pigmenti: three cases with unusual features. J Am Acad Dermatol. 1994; 31(5): 852-857.
  10. Hadj Rabia, S., Rimella A., Smahi A., Fraitag S., et ál. Clinical and histologic features of incontinentia pigmenti in adults with nuclear factor-κB essential modulator gene mutations. J Am Acad Dermatol. 2011; 64(3): 508-515.

Referencias

  BIBLIOGRAFÍA

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